LA POTA: EL GIGANTE DEL MAR PERUANO QUE ALIMENTA AL PERÚ Y CONQUISTA EL MUNDO
La pota o calamar gigante (*Dosidicus gigas) es uno de los animales más impresionantes y, al mismo tiempo, uno de los recursos pesqueros de mayor importancia económica y alimentaria del mar peruano. En los últimos años se ha convertido, además, en una verdadera estrella de las exportaciones pesqueras del Perú.
¿QUÉ ES LA POTA?
La pota pertenece al grupo de los cefalópodos, al igual que los pulpos y otros calamares. Es conocida internacionalmente como **calamar gigante del Pacífico o jumbo flying squid**.
Y el calificativo de “gigante” está plenamente justificado. Es una de las especies de cefalópodos más grandes del mundo: puede alcanzar aproximadamente **1,2 metros de longitud de manto y alrededor de 65 kilogramos de peso**, aunque su tamaño es muy variable.
Es un animal de rápido crecimiento, poderoso nadador y depredador. Se alimenta principalmente de peces, crustáceos y otros cefalópodos, incluso otros calamares. Dentro del ecosistema marino ocupa una posición elevada en la cadena alimentaria.
UNA ESPECIE ABUNDANTE EN EL MAR PERUANO
El extraordinariamente productivo ecosistema marino del Perú proporciona condiciones favorables para la existencia de enormes recursos hidrobiológicos, entre ellos la pota.
El Instituto del Mar del Perú —IMARPE— señala que *Dosidicus gigas* se encuentra a lo largo de prácticamente **toda la costa peruana**, desde aproximadamente 10 millas hasta más de 500 millas náuticas mar adentro.
No permanece siempre en un mismo lugar. Realiza importantes desplazamientos horizontales y verticales y puede descender hasta alrededor de **1.200 metros de profundidad**. Durante la noche suele aproximarse a las capas superficiales para alimentarse y durante el día puede desplazarse hacia mayores profundidades.
Su abundancia y cercanía a la costa pueden variar considerablemente debido a las condiciones oceanográficas. Fenómenos como El Niño y La Niña pueden modificar la temperatura y características de las aguas y, con ello, la distribución y disponibilidad de la pota para los pescadores.
UNA PESQUERÍA FUNDAMENTALMENTE ARTESANAL
Una característica especialmente importante de la pota peruana es que su captura está estrechamente vinculada con la pesca artesanal.
Actualmente constituye una de las grandes pesquerías del país y una importante fuente de trabajo. PRODUCE la considera la segunda pesquería peruana por volumen y la primera en generación de empleo. Durante los últimos años había registrado un desembarque promedio de aproximadamente 456.000 toneladas anuales.
Miles de pescadores salen al mar en embarcaciones artesanales y utilizan principalmente la denominada pinta potera, un aparejo especialmente diseñado para capturar estos grandes calamares. IMARPE identifica a Piura como una de las principales zonas de desembarque.
Por ello, detrás de la pota existe toda una cadena económica: pescadores, tripulantes, desembarcaderos, transportistas, plantas procesadoras, trabajadores de congelado y transformación, comercializadores y exportadores.
PRODUCE estimó que la actividad relacionada con este recurso dinamiza directamente la economía de más de 30.000 familias peruanas.
2025: UN AÑO EXTRAORDINARIO
El año 2025 demostró la enorme capacidad productiva que puede alcanzar esta pesquería.
Según PRODUCE, durante ese año se capturaron más de 712.000 toneladas de pota, una cifra excepcional que confirma la enorme importancia del recurso para la economía pesquera nacional.
La disponibilidad, sin embargo, no es constante. Por esa razón las autoridades establecen cuotas, cierres temporales y vedas sobre la base de las evaluaciones científicas realizadas por IMARPE. En determinados momentos de 2025, por ejemplo, la pesca tuvo que suspenderse al alcanzarse los límites de captura establecidos.
Esto resulta fundamental: una gran abundancia en un determinado año no significa que el recurso sea ilimitado.
LA POTA PERUANA EN 2026
La importancia del recurso continúa siendo extraordinaria en 2026.
De acuerdo con la evaluación de IMARPE recogida por el Gobierno peruano, hacia agosto de 2026 ya se habían registrado aproximadamente 627.338 toneladas desembarcadas. Sobre la base de la evaluación poblacional, el límite máximo de captura total permisible para todo 2026 fue posteriormente establecido en 709.659 toneladas.
Estas cifras colocan a la pota entre los grandes recursos naturales renovables del Perú, pero también muestran por qué su explotación necesita seguimiento científico permanente.
DE LA EMBARCACIÓN A LA PLANTA INDUSTRIAL
Una vez desembarcada, la pota ingresa a una importante cadena de procesamiento.
Puede comercializarse fresca, congelada, enlatada o curada.
La industria la transforma además en diferentes presentaciones: filetes, anillas, tiras, tentáculos y otras porciones congeladas que posteriormente son destinadas al mercado nacional o internacional.
Esta capacidad de procesamiento permite agregar valor a una materia prima obtenida inicialmente por miles de pescadores artesanales.
UNA POTENCIA EXPORTADORA
Aquí aparece una de las facetas más sorprendentes de la pota peruana.
En 2025, las exportaciones de pota alcanzaron aproximadamente US$1.421 millones, prácticamente duplicando su valor respecto al año anterior y estableciendo un nivel récord.
Los datos sanitarios de exportación muestran una magnitud igualmente impresionante: durante 2025 se certificaron aproximadamente 444.110 toneladas de pota exportada, por un valor superior a US$1.409 millones. Entre los mercados destacados estuvieron China, España y Corea del Sur.
La pequeña diferencia entre las cifras disponibles responde a metodologías y fuentes estadísticas distintas, pero ambas muestran claramente el mismo fenómeno: la pota se ha convertido en uno de los grandes productos de exportación del Perú.
En los productos pesqueros congelados exportados durante 2025, nada menos que el 76 % del volumen correspondió a pota.
¿Y CUÁNTO CONSUMIMOS LOS PERUANOS?
Paradójicamente, pese a que el Perú es uno de los grandes productores mundiales de este recurso, una proporción considerable de la captura está orientada hacia la industria y los mercados internacionales.
Sin embargo, la pota también forma parte de la alimentación popular peruana. PRODUCE la considera parte de la canasta familiar, y su disponibilidad y precio generalmente accesible la convierten en una alternativa interesante frente a otros productos marinos.
En la gastronomía peruana puede encontrarse en ceviches, chicharrones, sudados, arroces, causas, guisos y diversos platos marinos.
Existe, por tanto, una oportunidad para fomentar todavía más su consumo dentro del país, especialmente por su combinación de disponibilidad, versatilidad culinaria y propiedades nutricionales.
VALOR NUTRICIONAL
La pota no destaca solamente por su importancia económica. Es también un alimento nutritivo.
Su carne aporta proteínas de buena calidad, además de minerales como fósforo, zinc, hierro y calcio, y constituye un alimento que puede incorporarse fácilmente a una dieta variada. PRODUCE destaca precisamente su contenido de nutrientes y minerales como una de las razones de su presencia en la alimentación de las familias peruanas.
Como ocurre con muchos productos marinos, su principal ventaja nutricional está en ofrecer proteínas animales con relativamente poca grasa, dependiendo naturalmente de la forma de preparación.
Y este último punto es importante: una pota sancochada, a la plancha, salteada o preparada en ceviche tendrá un perfil muy diferente al de una porción de chicharrón de pota, porque la fritura incrementa considerablemente las grasas y las calorías del plato.
UN RECURSO QUE DEBEMOS CUIDAR
La enorme abundancia de la pota puede crear la impresión de que estamos ante un recurso prácticamente inagotable. No es así.
La especie responde rápidamente a los cambios ambientales del Pacífico y presenta importantes fluctuaciones en su distribución y abundancia. Por ello, su aprovechamiento debe apoyarse en **investigación científica, cuotas de captura, vedas reproductivas, trazabilidad y control de la actividad pesquera**.
El objetivo debe ser sencillo de expresar, aunque complejo de ejecutar: **pescar mucho cuando la población puede soportarlo y reducir el esfuerzo cuando las condiciones biológicas así lo aconsejen**.
En 2025 y 2026 el Estado peruano ha venido ajustando los límites de captura conforme a las evaluaciones de IMARPE, demostrando la importancia de combinar aprovechamiento económico y conservación.
LA POTA: OTRA RIQUEZA DEL MAR PERUANO
Cuando pensamos en la riqueza pesquera del Perú, inmediatamente viene a la mente la anchoveta. Sin embargo, la pota merece ocupar también un lugar destacado.
Estamos ante un extraordinario animal marino, un gran depredador del Pacífico, una fuente de alimento para los peruanos, el sustento de decenas de miles de familias y un producto que genera más de mil millones de dólares anuales en exportaciones cuando las condiciones de abundancia y mercado son favorables.
Pero quizá su característica más interesante sea otra: buena parte de esta enorme riqueza comienza con pescadores artesanales peruanos que salen al Pacífico a capturar uno de los calamares más grandes del planeta.
La pota es, por ello, mucho más que un recurso pesquero.
Es una de las grandes riquezas vivas del mar peruano y un recurso renovable que el Perú tiene la responsabilidad de aprovechar, estudiar y conservar para las generaciones futuras.