LA MACA PERUANA: DE LOS ANDES AL MERCADO MUNDIAL
Un extraordinario cultivo nacido en las alturas del Perú
A más de 3.800 y 4.000 metros sobre el nivel del mar, donde el frío, las heladas, los fuertes vientos y la intensa radiación solar crean condiciones difíciles para la agricultura, crece una pequeña planta que durante siglos ha formado parte de la alimentación de las poblaciones andinas.
Es la maca, conocida científicamente como Lepidium meyenii.
Durante mucho tiempo fue fundamentalmente un alimento de los Andes centrales peruanos. Hoy la encontramos convertida en harina, polvo, extractos, cápsulas y numerosos productos procesados que se comercializan internacionalmente.
¿Cómo consiguió este humilde cultivo de los Andes llegar a consumidores de América, Europa y Asia?
Esta es la extraordinaria historia de la maca peruana.
¿Qué es la maca?
La maca pertenece a la familia Brassicaceae, la misma gran familia botánica que incluye plantas como el brócoli, la col, el nabo y la mostaza.
La parte que normalmente consumimos es su órgano subterráneo engrosado, conocido botánicamente como hipocótilo-raíz.
Tiene una apariencia aproximadamente redondeada o alargada y existen diversos ecotipos que pueden diferenciarse por su color.
Encontramos, entre otras, maca:
amarilla,
roja,
negra,
morada o púrpura,
crema y otras tonalidades intermedias.
Las variedades amarilla, roja y negra han recibido especial atención en la investigación científica.
Una planta capaz de sobrevivir donde pocas prosperan
Una de las características más sorprendentes de la maca es su adaptación al ambiente de la puna.
Puede cultivarse alrededor de los 4.000 metros de altitud e incluso por encima de este nivel, soportando temperaturas bajas y condiciones climáticas extremas.
Precisamente esta capacidad de adaptación permitió que durante generaciones las comunidades altoandinas dispusieran de un alimento cultivable en lugares donde las posibilidades agrícolas son limitadas.
La región de Junín, especialmente las zonas altas próximas al lago Chinchaycocha o lago Junín, está íntimamente relacionada con la historia y producción de este cultivo. También existe producción en Pasco y otras áreas altoandinas.
La maca, por tanto, no es simplemente un producto agrícola.
Forma parte de una relación desarrollada durante siglos entre los habitantes de los Andes y uno de los ambientes agrícolas más difíciles del planeta.
Un alimento de antigua tradición andina
La utilización de la maca por las poblaciones andinas tiene una antigüedad de por lo menos muchos siglos y posiblemente alrededor de dos mil años.
Tradicionalmente no se consumía necesariamente de la misma forma en que hoy encontramos el polvo de maca en los supermercados.
Los hipocótilos podían secarse y posteriormente cocinarse para elaborar diferentes alimentos y bebidas.
La maca seca presenta además una importante ventaja en un ambiente de montaña: puede conservarse durante periodos prolongados.
De esta manera se convirtió en una reserva alimentaria valiosa para las poblaciones altoandinas.
¿Qué contiene la maca?
La maca posee fundamentalmente carbohidratos, pero también contiene proteínas, fibra, minerales y otros componentes nutricionales.
Los estudios de su composición han identificado además diversos compuestos bioactivos.
Entre los más interesantes se encuentran los glucosinolatos, macaenos y las denominadas macamidas, compuestos que han despertado considerable interés científico.
Sin embargo, existe un punto que debemos destacar.
La composición de la maca no es necesariamente idéntica en todos los casos. Puede variar según el ecotipo, las condiciones de cultivo y los procedimientos utilizados después de la cosecha y durante su procesamiento.
Por eso hablar simplemente de "maca" puede ocultar una considerable diversidad biológica y química.
¿Es realmente un "superalimento"?
La expresión superalimento es fundamentalmente comercial y no constituye una categoría científica estricta.
Pero la maca sí posee características nutricionales y compuestos bioactivos suficientemente interesantes como para haber despertado una creciente atención científica internacional.
Se han estudiado posibles efectos relacionados con:
energía y rendimiento físico, fertilidad, función sexual, síntomas de la menopausia, memoria, estado de ánimo y otras funciones fisiológicas.
Sin embargo, es muy importante diferenciar entre uso tradicional, resultados experimentales y beneficios clínicamente demostrados.
¿Qué dice realmente la ciencia?
Aquí debemos ser prudentes.
Diversas investigaciones han encontrado resultados prometedores. Algunos ensayos clínicos han observado posibles efectos sobre el deseo sexual y determinados aspectos del bienestar.
También se ha investigado su relación con la calidad seminal, fertilidad, rendimiento físico y síntomas asociados con la menopausia.
Pero las revisiones científicas advierten que muchos estudios disponibles utilizan grupos pequeños de participantes y metodologías diferentes.
Por ello, todavía no existe evidencia clínica suficientemente sólida para aceptar todas las propiedades medicinales que algunas campañas comerciales atribuyen a la maca.
Esto no disminuye su importancia como alimento.
Al contrario: distinguir entre las propiedades nutricionales conocidas y las afirmaciones medicinales todavía en investigación aumenta la credibilidad de este extraordinario producto peruano.
De alimento tradicional a producto internacional
Durante siglos la maca fue principalmente un cultivo regional.
Pero hacia finales del siglo XX y comienzos del XXI comenzó a producirse un cambio extraordinario.
El creciente interés mundial por los alimentos naturales, productos funcionales y cultivos tradicionales hizo que la maca empezara a llamar la atención de consumidores fuera del Perú.
Gradualmente apareció en tiendas especializadas de Estados Unidos, Europa y Asia.
Y el producto también comenzó a transformarse.
Actualmente puede comercializarse como:
maca en polvo, harina, maca gelatinizada, extractos, cápsulas, tabletas y como ingrediente de bebidas y alimentos funcionales.
Es decir, el Perú dejó de exportar únicamente una materia prima agrícola y comenzó a disponer de posibilidades para desarrollar productos con mayor valor agregado.
¿Cuánto exporta el Perú?
Las cifras permiten comprender la dimensión que ha alcanzado este producto.
Según el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, durante 2024 las exportaciones peruanas de maca y sus derivados alcanzaron aproximadamente US$26 millones.
El volumen exportado fue de unas 3.068 toneladas.
Esto representó un crecimiento de aproximadamente 6 % en valor respecto al año anterior.
PROMPERÚ informa, además, que solamente la harina de maca peruana es comercializada por más de 100 empresas exportadoras y llega aproximadamente a 50 países.
Estamos, por tanto, ante un cultivo tradicional que ya forma parte de la oferta agroexportadora internacional del Perú.
¿Quién compra maca peruana?
Entre los mercados que reciben harina de maca peruana se encuentran:
Ecuador, Estados Unidos, Brasil, Países Bajos, Corea del Sur, Taiwán y Alemania.
La presencia de países europeos, americanos y asiáticos demuestra que la maca ha superado ampliamente su condición de producto regional.
Europa representa además un mercado especialmente interesante para los productos orgánicos.
En febrero de 2026, empresas peruanas presentaron maca, quinua y otros productos naturales en Biofach, en Núremberg, Alemania, considerada una de las principales ferias internacionales de alimentos orgánicos.
La maca también estuvo presente durante 2026 en actividades comerciales promovidas por el Perú en Corea del Sur y otros mercados.
Una nueva puerta: Argentina
En noviembre de 2025 ocurrió otro acontecimiento importante.
Argentina incorporó oficialmente la maca a su Código Alimentario Argentino.
La regulación reconoce su cultivo tradicional en los Andes centrales del Perú y establece definiciones para productos como la harina tostada y la harina gelatinizada de maca.
Esto proporciona un marco regulatorio para su comercialización y abre nuevas posibilidades para los exportadores peruanos.
Es un ejemplo interesante de algo que muchas veces pasa desapercibido: para conquistar mercados internacionales no basta con tener un buen producto.
También se necesitan normas sanitarias, certificaciones, reconocimiento regulatorio, trazabilidad y promoción comercial.
El verdadero negocio puede estar en el valor agregado
Aquí aparece probablemente la mayor oportunidad para el Perú.
Exportar maca en polvo genera ingresos.
Pero transformar esa maca en productos terminados puede generar mucho más valor.
Por ejemplo:
bebidas nutritivas, mezclas alimenticias, barras energéticas, suplementos, extractos estandarizados, ingredientes para alimentos funcionales y otros productos procesados.
El desafío consiste en evitar que el Perú sea simplemente proveedor de una materia prima que posteriormente otros países procesan, envasan, desarrollan comercialmente y venden con márgenes mucho mayores.
La biodiversidad peruana puede generar más riqueza cuando se combina con investigación científica, tecnología, industria, marcas propias y comercialización internacional.
También existen desafíos ambientales
El éxito comercial puede crear problemas si el crecimiento de la producción no se maneja correctamente.
Investigaciones recientes del Instituto Nacional de Innovación Agraria han estudiado precisamente los efectos del monocultivo intensivo de maca sobre los suelos altoandinos de Junín.
El problema merece atención porque estos ecosistemas son particularmente vulnerables.
Por ello, el futuro de la maca debería basarse no solamente en producir más, sino en desarrollar prácticas agrícolas sostenibles, rotación de cultivos, recuperación de suelos y tecnologías que permitan mantener la productividad a largo plazo.
Conservar el ecosistema que hizo posible la maca durante siglos es también proteger el futuro económico del producto.
Maca peruana: naturaleza, tradición y tecnología
La historia de la maca contiene una enseñanza importante.
Una pequeña planta adaptada a uno de los ambientes más extremos de los Andes pasó de alimentar comunidades altoandinas a comercializarse en decenas de países.
Pero probablemente estamos solamente al comienzo de su historia internacional.
El siguiente paso para el Perú debería ser incrementar la investigación científica, proteger su biodiversidad, mejorar la productividad sostenible, desarrollar productos con mayor valor agregado y fortalecer la identificación de su origen peruano.
Porque cuando un consumidor encuentre maca en un establecimiento de Nueva York, Madrid, Berlín, Seúl o cualquier otra ciudad del mundo, debería saber de dónde procede este extraordinario alimento.
De los Andes del Perú.
La maca es mucho más que un producto de exportación.
Es biodiversidad, agricultura ancestral, alimento, ciencia y una demostración de cómo una especie vegetal adaptada durante siglos a las alturas peruanas puede convertirse en un producto apreciado en el mercado mundial.
FICHA DE LA MACA PERUANA
Nombre científico: Lepidium meyenii Walp.
Familia: Brassicaceae.
Origen: Andes centrales.
Principal zona tradicional de producción peruana: Junín y áreas altoandinas vecinas.
Altitud de cultivo: principalmente alrededor de 3.800–4.500 metros sobre el nivel del mar.
Principales tipos: amarilla, roja y negra, además de otros colores y ecotipos.
Usos: alimento tradicional, harina, polvo, bebidas, maca gelatinizada, extractos y suplementos.
Exportación peruana de maca y derivados en 2024: aproximadamente US$26 millones y 3.068 toneladas.
Importancia: alimentaria, agrícola, cultural, científica y económica.











