miércoles, 20 de junio de 2018

La Mordedura de Serpientes en Perù Puede Ser Mortal

Jergón - Posee el Veneno Más Letal

El ofidismo es un síndrome que se caracteriza por presentar un cuadro clínico local y/o sistémico producido por la inoculación accidental de veneno de serpiente en el ser humano, eventos que pueden llegar a ser fatales.

Las personas con mordedura de serpiente desarrollan síntomas y signos de envenenamiento, causados por los efectos tóxicos del veneno; estos efectos varían y dependen de la especie de la serpiente, la susceptibilidad del paciente, la edad o tamaño de la serpiente y la cantidad del veneno inoculado.

En Perú el ofidismo es un problema de salud pública con mayor prevalencia en la selva o amazonía, afecta principalmente a la población económicamente activa y es una causa frecuente de hospitalización.

Se presenta en 32 de los 45 distritos (71%) en la Región Loreto con un riesgo que va de 0 a 198 x 100 mil habitantes. 

Durante 1995 se notificaron 303 casos, en 1996, 385 casos con una letalidad del 2.3% y en 1997, 468 casos; de los cuales el 90 a 95% es ocasionado por el género Bothrops seguido por el género Lachesis.


El diagnóstico de los accidentes ofídicos requiere de la identificación de la serpiente agresora y de un cuadro clínico compatible; este diagnóstico varía de acuerdo al tipo de serpiente agresora. La identificación de la especie agresora se hace mediante la información suministrada por los pacientes que identifican correctamente las serpientes venenosas, también pueden precisar las especies de Bothrops con las denominaciones comunes de la región.

No obstante, el diagnóstico definitivo mediante la identificación de la serpiente agresora se logra apenas en 50% de los casos por la descripción que hace el paciente y su comparación con fotos, incluso son pocos los pacientes que llevan la serpiente al hospital.

El método clínico es el más práctico y útil, permite la clasificación del envenenamiento según sus síntomas, aunque solo puede establecer su diagnóstico por género de serpientes, pero no por especies.

En los últimos años se han desarrollado métodos inmunológicos que permiten identificar el tipo de veneno inoculado por las serpientes más comunes usando técnicas de ELISA, examen de inmuno- absorción ligado a enzimas y RIA (radio inmuno-análisis) que poseen una gran sensibilidad y especificidad; siendo muy útil en los medios rurales, por su sencillez, facilidad de interpretación y bajo costo. Estos métodos pueden contribuir en el mejoramiento del diagnóstico de estos accidentes ocasionados por las serpientes.

Los objetivos del tratamiento en casos de ofidismo incluyen reducir el riesgo de la absorción sistémica de veneno, eliminar los efectos clínicos del veneno, prevenir las complicaciones y reducir el riesgo de muerte; además de las medidas específicas para tratamiento de las mordeduras de una serpiente que en particular incluyen los sueros antiofídicos específicos, de acuerdo a la especie o género del animal agresor.

No se justifica el uso del Suero Antiofídico, sin una observación directa de síntomas notorios, ni la presencia del veneno en la sangre del individuo; por ello, se debe establecer si el causante de la mordedura es una serpiente venenosa; de ser así se determina la gravedad, pues en algunos casos es muy leve y no se requiere Suero Antiofídico.

Antes de la aplicación del Suero Antiofídico específico, se debe tener los medicamentos necesarios para el tratamiento de una posible reacción de hipersensibilidad, incluso antes de aplicar el suero se debe realizar al paciente una prueba para verificar la hipersensibilidad al suero.

El tiempo que demora la atención luego de ocurrida la mordedura es muy importante, ya que existe una relación directamente proporcional entre éste y el número de complicaciones y secuelas. La administración temprana (dentro de las 4 horas después del envenenamiento) es necesaria para prevenir el daño local y sistémico.

Perú es el segundo país en Latinoamérica por su variedad de serpientes, pues se pueden encontrar 9 de las 15 familias de serpientes que se conocen.

En Perú, 35 especies de serpientes son venenosas, ellas se agrupan en 3 familias que representan a los ofidios de importancia médica: 

Viperidae, 

Elapidae 

Hidrophidae

En el primer grupo se encuentran los géneros Bothrops, Lachesis y Crótalus. Estas especies se encuentran en mayor población, en las regiones Selva alta (SEA) y Selva baja (BTA); asimismo, de las especies identificadas 7 son oriundas del Perú y las demás son comunes a otros países vecinos.

La serpiente de cascabel Crotalus durissus está distribuida solo en una región limitada en la parte sureste del país (Madre de Dios y Puno) y causa muy pocos accidentes.

Jergón y Shushupe son los nombres comunes de las serpientes más venenosas. (Datos: Ministerio de Salud - Perú)

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