viernes, 28 de agosto de 2015

Perú Deposita en el "Arca de Noe" del Artico 750 Variedades de Semillas de Papa (Patata)

"Arca de Noe" - Bóveda Global de Semillas de Svalbard
Artico - Spitsbergen - Noruega

La papa o patata es originaria de Perú, donde fue domesticada hace unos 6 mil años por los pobladores de los Andes, convirtiéndola en alimento humano.

Son los españoles que llegaron al Imperio Inca los que la llevaron a España desde donde se diseminó por todo el mundo convirtiéndose en uno de los principales alimentos de la humanidad.

En Lima, Perú, funciona el Centro Internacional de la Papa CIP, el principal y más grande centro de investigación científica mundial sobre la papa, el camote y otros tubérculos y raíces comestibles.

Recientemente, agricultores del Parque de la Papa de Cuzco en Perú han entregado un amplio legado genético de variedades de papa (patata) a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, el "Arca de Noé" situada en el Ártico.

Representantes de las comunidades indígenas que controlan esta reserva de papa en los andes peruanos depositaron 750 variedades de semilla botánica en Spitsbergen, isla de este archipiélago noruego que acoge el mayor depósito mundial de muestras de cultivo alimentario.

La entrega es la primera realizada en persona por una comunidad de agricultores en la bóveda.

La Bóveda, proyecto inaugurado en 2008 por el Gobierno noruego, el Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos y el Banco Genético Nórdico, cuenta en la actualidad con más de 860 mil semillas de cultivos alimentarios de todo el mundo.

La bóveda de Svalbard está excavada a 130 metros de profundidad en una montaña de piedra arenisca, impermeable a los terremotos, la actividad volcánica, la radiación y la crecida del nivel del mar. Tiene una capacidad total de 4,5 millones de muestras y unos 2.000 millones de semillas, guardadas en paquetes sellados dentro de cajas cerradas herméticamente, y consta de tres cámaras, de las que hasta ahora sólo se ha usado una. Las semillas están almacenadas a una temperatura de -18 grados Celsius, que garantiza una baja actividad metabólica y un perfecto estado de conservación durante siglos; en caso de fallo eléctrico, el “permafrost” ártico (capa permanentemente helada) del exterior actuaría como refrigerante natural. (Datos: EFE)

Páginas vistas en total