sábado, 24 de mayo de 2008

Bambú


Los bambúes son gramíneas pertenecientes a la familia de las Poaceae, sub-familia de las Bambusoidae, las cuales se dividen en dos tribus: Bambuseae, que reúne a los bambúes leñosos y la tribu Olyreae, que reúne a los herbáceos.

La característica más sobresaliente de los bambúes es su gran velocidad de crecimiento, existiendo especies capaces de desarrollar brotes con diámetros que sobrepasan los 18 a 22 cm y sobrepasar los 20 m de altura a las ocho semanas.

Los brotes se distribuyen alternadamente en nudos sucesivos; la ramificación aérea es monopodial; es decir que el culmo principal es el eje dominante, que da lugar a ramas laterales; hojas pseudopesioladas simples y de tamaño variable; hojas caulinares que protegen a los brotes, de tamaño, color y forma variable; los rizomas en los bambúes leñosos pueden ser leptomorfos, paquimorfos y anfimorfos, dependiendo del patrón de ramificación y anatomía del rizoma propiamente dicho.


Aproximadamente 1100 especies de bambúes leñosos se distribuyen entre los 46 oN a 47 oS de latitud y del nivel del mar hasta los 4300 metros en las montañas ecuatoriales, en tanto que casi 110 especies de bambúes herbáceos se encuentran en el Nuevo Mundo, en tanto que sólo 2 especies son del Viejo Mundo.

Las áreas de mayor endemismo y diversidad de bambúes se encuentran en los Andes centrales y del norte, la cuenca Amazónica y los bosques del Atlántico de Brasil, en México y en Centro América.

El 90% de las aproximadamente 130 especies de bambúes de los Andes son endémicos, siendo el género Chusquea el más frecuente; así como el género Guadua en las zonas de alta humedad (más de 3000 mm de precipitación por año), cálidos y por debajo de los 1500 msnm, especialmente en la vasta cuenca del Amazonas, dominando los bosques de algunas áreas, como en los denominados “pacales” en el Perú y “tabocais” en Brasil, con presencia diversos bambúes leñosos, como Guadua weberbaueri, G. sarcocarpa, G. chacoensi, Elystrostachys sp. y Arthrostylidium sp.


Principales Usos del Bambú
MedioambientalEs una gran opción para solucionar problemas de erosión y preservación de las fuentes de agua, debido principalmente a la estructura del sistema radicular, los rizomas evitan que los agentes erosivos del suelo actúen. También se utiliza como cortinas rompevientos para campos de cultivo y otros.

Vivienda y construcciónPor su característica de alta resistencia y flexibilidad, el bambú es conocido también como “Acero Vegetal”, convirtiéndose en un material idóneo para la construcción de estructuras de todo tipo y tamaño. En ese sentido, es un material con propiedades antisísmicas, utilizado principalmente para la construcción de viviendas y estructuras rurales. La especie mas utilizada en este rubro en latinoamérica es Guadua angustifolia.

IndustrialLos culmos de bambú son utilizados en la fabricación de paneles, tableros de fibras, pisos laminados, muebles, pulpa para papel, textiles, carbón, entre otros; los cuales sustituyen anualmente a millones de metros cúbicos de madera procedente de árboles tropicales. Importantes avances en el desarrollo de tecnología para estas industrias se han generado principalmente en China, Japón, India, Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia, entre otros.


AlimenticiosLos brotes del bambú son muy cotizados por su alto contenido nutricional y por su excelente sabor. En la actualidad países oriénteles como China y Taiwán industrializan volúmenes crecientes de este producto; el 60% de brotes que se consumen en estos países es ya en forma industrializada y solo el 40% se consume fresco, esto demuestra la emergente industria en este rubro.

MedicinalLa savia del bambú es muy utilizada en casos severos de artrosis. Científicamente se ha comprobado por los efectos regenerativos que posee el “bambosil”, principal componente activo del fluido vegetal. Este compuesto estimula la síntesis de colágeno en el tejido óseo y conjuntivo, facilitando la reconstrucción del cartílago. El bambú tiene también un efecto re-mineralizante, ya que protege de la osteoporosis, que fragiliza los huesos durante el período de la menopausia.

ArtesanalEl bambú es muy utilizado por las poblaciones rurales en la fabricación de floreros, ceniceros, tapetes, individuales, adornos, escaleras, artículos para limpieza, cestos, carteras, entre otros miles de artículos utilitarios.
Fuente: PERUBAMBU – www.perubambu.org.pe





lunes, 19 de mayo de 2008

Caña Brava - Gynerium Sagittatum


Es una plata silvestre de hasta 4 metros de alto. Posee tallos gruesos, sólidos y muy resistentes que le han permitido sobrevivir al tiempo. La caña brava tiene multiples usos, con ella se fabrican canastas, cercos y jaulas. Asimismo, es de amplio uso medicinal como antianémico, diurético y antiflamatorio. Los antiguos pobladores de Paracas y Ancón, utilizaron esta planta para la fabricación de flechas y dardos para la caza, así como para la confección de cestos funerarios.

Nombre científico: Gynerium sagittatum. Familia Poáceas
Nombres comunes: Caña brava, zacuara; pintoc en lengua quechua.

Descripción botánica:
La caña brava es una planta herbácea que alcanza una talla de 3 a 4 m. Los tallos son cañas gruesas y sólidas de hasta 6 cm de diámetro. Las hojas son lineales y aserradas, dispuestas en dos filas. Tiene en el extremo superior del tallo una inflorescencia o panícula floral grande y frondosa llamada "zacuara" de hasta 1 m de largo, semejante al de la caña de azúcar y se le utiliza para hacer adornos.


Piso ecológico:
La caña brava se encuentra en la costa, vertientes occidentales y en la Amazonía, cerca de los ríos. En los valles del litoral crece en abundancia a lo largo de las acequias y lugares húmedos.

Antecedentes históricos:
Las culturas prehispánicas como Ancón, Chimú y Chancay utilizaron los tallos leñosos de esta planta en la confección de emparrilladas para la construcción de viviendas y en la fabricación de instrumentos de caza como dardos, flechas, arpones, entre otros.

Asimismo, sus tallos fueron usados en la elaboración de canastas, cestos, petates, esteras, peines, penachos y soportes para estandartes. La cantidad de objetos que se pudieron crear con la resistente caña brava hizo que esta especie traspase la frontera del tiempo, siendo empleada hasta el día de hoy.


Cita de cronista:
"El pintoc es aquella especie de caña que los españoles a diferencia de las demás, llaman bravas, y es la más común y que más copiosamente nace de todas estas indias, particularmente en este reino el Perú... sirven estas cañas en muchos usos; porque dellas, rajadas se hacen canastos, cestos, petacas y otras cosas, y dellas, enteras se arman encañados para los parrales, se hacen zarzos, barbacoas...." B. Cobo (V, 84).

Usos:
De la caña brava se emplea sus tallos o cañas en construcciones rurales para hacer cercos, jaulas., flechas, ejes florales, armazón de artesanías. Sus hojas como forraje de animales y en la confección de canastos.

Tiene propiedades medicinales, es antianémico, diurético y antinflamatorio.También se le emplea en agroforestería para cercos vivos y en la protección de las orillas de los ríos.


Situación de la especie:
Es una planta que crece silvestre y cultivada en las albúferas. Forma parte de la vegetación de la ribera fluvial llamada también monte ribereño o matorral costero.
Fuente: Museo de Antropología, Arqueología, e Historia del Perú

sábado, 10 de mayo de 2008

Perú Promoverá el Bambú y la Caña Brava


El Ministerio de Agricultura de Perú (Minag) lanzó el Plan Nacional de Promoción del Bambú y Caña Brava: Perú 2008 – 2020 que representará inversiones por 125 millones de dólares para desarrollar 560 mil hectáreas de ambos productos y dar empleo directo a 160 mil agricultores.

El ministro de Agricultura, Ismael Benavides, indicó que la ejecución del programa contará con el apoyo del Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena) y el Programa para el Desarrollo de la Amazonía (Proamazonía).

“Estos dos productos son peruanos y no lo tienen ni nuestros vecinos del sur (Chile), por lo que contamos con la posibilidad de tener un desarrollo distinto porque estos productos son nativos y tienen múltiples usos”, comentó.

El plan contempla el desarrollo de 60,000 hectáreas de caña brava con una inversión de 53 millones de dólares y de 500 mil hectáreas de bambú con una inversión de 72 millones.

Actualmente hay 900 mil hectáreas de producción comercial de bambú en Perú que producen 60 toneladas métricas por hectárea a un valor de 9,000 dólares cada hectárea, manejadas de forma sostenible.

Del total proyectado de 500 mil hectáreas de bambú, el plan busca que 200 mil sean trabajadas por el sector privado, otras 200 mil por las comunidades nativas y 100 mil por los colonos de las zonas donde se desarrolla el bambú.

Además, se busca realizar un inventario de todas las zonas de bambúes leñosos de Perú y la cuantificación del stock para desarrollar un plan de aprovechamiento sostenible, y también normalizar el bambú para su comercialización como materia prima para la industria de la construcción.

Benavides indicó que en el país ya existen cuatro millones de hectáreas de bambú en forma silvestre y que están mezcladas con los bosques naturales de la selva.


“Pero ahora lo que se trata es que podamos desarrollar el bambú en las siete millones de hectáreas deforestadas que tiene Perú de manera que tengamos una industria próspera que genere empleo en el campo”, refirió.

Se estima que cada 5,000 hectáreas de bambú bien manejadas permiten una producción anual de 300 mil toneladas métricas, involucrando a 140 mil agricultores a nivel nacional.

En el caso de la caña brava, el plan permitirá beneficiar a 20,000 agricultores de las regiones de Loreto, Ucayali, San Martín y Amazonas, las cuales disponen de 15 millones de hectáreas para cumplir el objetivo del plan de promoción.

Cada 5,000 hectáreas de caña brava bien manejadas permite una producción anual aproximada de 200 mil toneladas métricas y cada hectárea genera 70 jornales.

El ministro precisó que el plan se financiará con recursos de la cooperación internacional, inversionistas privados, productores no asociados y Organizaciones No Gubernamentales (ONG).

Fotos: superior..bambú.........inferior..caña brava

miércoles, 7 de mayo de 2008

Papa (patata) - Solanum Tuberosum


Los primeros vestigios de papa poseen más de 8,000 años de antigüedad y fueron encontrados durante unas excavaciones realizadas en las cercanías del pueblo de Chilca, al sur de Lima, en el año de 1976.

Desde ese momento, y con el correr de los siglos, la historia de la papa ha estado relacionada con el desarrollo de variedades adaptables a diversas condiciones ambientales y con su ingreso, en forma exitosa, en casi todos los países del planeta.

Haciendo un poco de memoria recordaremos que debido a la conquista española del Imperio Incaico la papa fue introducida en la península ibérica hacia 1550 y de allí al resto de Europa, llegando a ser en 1750 un alimento de gran importancia.

No obstante hubo países como Rusia, Italia y Francia, donde la papa fue muy resistida y hasta despreciada, pues para ellos era casi "irracional" consumir un producto que crecía debajo de la tierra.

Sin embargo, fue el francés Antoine Parmentier, quien sobrevivó 3 años como prisionero de guerra consumiendo papa, la persona que sugirió al Rey Luis XVI estimular el cultivo de dicho tubérculo, con lo cual se amplió el cultivo de esta planta en toda Europa, así como en Asia y África.


Hoy en día, la papa representa una de las contribuciones más importantes de la región andina (y en especial de Perú) al mundo entero, por ser uno de los cultivos alimenticios más consumidos y apreciados.

Indicadores Básicos del Cultivo

Actualmente en el Perú, es el principal cultivo en superficie sembrada y representa el 25% del PBI agropecuario.

Es la base de la alimentación de la zona andina y es producido por 600 mil pequeñas unidades agrarias.

La papa es un cultivo competitivo del trigo y arroz en la dieta alimentaría.

Contiene en 100 gramos; 78 gr. de humedad; 18,5 gr. de almidón y es rico en Potasio (560mg) y vitamina C (20 mg).


Perú es el país con mayor diversidad de papas en el mundo, al contar con 8 especies nativas domesticadas y 2,301 de las más de 4,000 variedades que existen en Latinoamérica.

Además, Perú posee 91 de las 200 especies que crecen en forma silvestre en casi todo el continente americano (y que generalmente no son comestibles).

El Centro Internacional de la Papa (CIP) con sede en Lima, es la institución encargada de la conservación científica de la papa, y al mismo tiempo lo hace con otros tubérculos y algunas raíces. Su labor se inició en 1,971 y tiene como objetivos reducir la pobreza, aumentar la sostenibilidad ambiental y ayudar a garantizar la seguridad alimentaria en las zonas más pobres y marginadas del mundo.

La papa es un tubérculo de consumo popular, adaptado a diferentes condiciones climáticas y de suelos. Sin embargo, los mejores rendimientos se logran en suelos franco arenosos, profundos, bien drenados y con un Ph de 5,5 a 8,0.

El cultivo de la papa se ve favorecido por la presencia de temperaturas mínimas ligeramente por debajo de sus normales y máximas ligeramente superiores en el período de tuberización.

Aunque hay diferencias de requerimientos técnicos según la variedad de que se trate, se puede generalizar, sin embargo, que temperaturas máximas o diurnas de 20 a 25°C y mínimas o nocturnas de 8 a 13°C son excelentes para una buena tuberización.


La temperatura media óptima para la tuberización es de 20°C, si la temperatura se incrementa por encima de este valor disminuye la fotosíntesis y aumenta la respiración y por consecuencia hay combustión de hidratos de carbono almacenados en los tubérculos.

Las consecuencias negativas de las altas temperaturas diurnas y nocturnas adquieren visos de verdadero dramatismo en el norte de Perú cuando aparece el Fenómeno del Niño, en que las altas temperaturas tanto diurnas y nocturnas provocan ausencia total de tubérculos. Siempre, pues, debe haber alternancia de temperaturas diurnas y nocturnas para una buena tuberización.

Durante la etapa de germinación y fases tempranas de crecimiento las temperaturas altas, por el contrario favorecen el crecimiento vegetativo.

La luminosidad también influye en la producción de carbohidratos, desde el momento en que es uno de los elementos que interviene en la fotosíntesis. Su influencia no solo se circunscribe a este aspecto, sino también a la distribución de los carbohidratos, siendo su concentración mayor en los tubérculos cuando es alta. La máxima asimilación ocurre a los 60000 lux.

La propagación más generalizada de la papa es por tubérculos de 40 a 60 grs. de peso, empleándose de 1 333 a 2000 kg de semilla-tubérculo por hectárea.

El terreno destinado a la siembra debe ser bien trabajado mediante araduras, rastras cruzadas y si fuera posible añadirle materia orgánica.

La siembra más común en Perú es a mano depositando la semilla tubérculo en surcos distanciados a 0.90 a 1.10 metros y con un distanciamiento entre golpes de 0.30 m.


La siembra también puede realizarse mediante el uso de semilla botánica que proviene de las bayas. Estas semillas entran en latencia una vez que son extraídas de las bayas y ésta puede ser rota almacenándolas secas por 4 a 9 meses o tratándolas con ácido giberélico a la concentración de 1500 ppm durante 24 horas.

El abono debe realizarse aplicando a la siembra todo el fósforo y potasio y la mitad de la dosis del nitrógeno, cuidando de que el abono no entre en contacto con la semilla-tubérculo y la queme. El resto de nitrógeno se aplicará al aporque y cuando las plantas han llegado a la altura de la rodilla.

Se recomienda aplicar 150 a 200 Kg. de nitrógeno y 40 a 60 kg. de fósforo por hectárea. Muchos no recomiendan los abonos potásicos debido a que los suelos en Perú son ricos en este elemento; sin embargo, hay que tomar en cuenta que el cultivo de papa extrae 8 kg. de potasio por cada tonelada de producción, por tanto si se quiere producir 30 tm., la planta necesitará 240 kg. de potasio y si el suelo rinde 20 tm/ha. sin abono potásico, quiere decir que se necesitará potasio para 10 tm. adicionales, osea 80 kg. de potasio, y si la eficiencia de fertilización es de 80%, deberemos aplicar 100 kg. aproximadamente de potasio.

El primer riego se hace después de la siembra y los siguientes y hasta la floración, cada 12 días. A partir de la floración los riegos se realizan cada 8 días.

Fuente: Ministerio de Agricultura de Perú

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