La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), con motivo del Día Mundial del Agua que se conmemora este jueves, advirtió en Santiago sobre el grave problema de escasez de este elemento que se vive en extensas zonas del continente.
"América Latina es una de las regiones que tienen más agua dulce del mundo. Sin embargo, hay escasez de agua en extensas zonas del continente, como en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, México y Perú", indicó el organismo.
En esa línea recordó que una de cada tres personas sufre por la falta de agua, y señaló la necesidad de cooperar para garantizar su uso sostenible, eficiente y equitativo.
"Hasta en la Amazonia brasileña administrar recursos de agua escasos es una necesidad vital para muchas comunidades. Bien aprovechada, el agua puede ser fuente de energía eléctrica para comunidades rurales en zonas, como el altiplano boliviano, donde un porcentaje importante de la población no está conectada a la red nacional", aseveró.
A nivel global, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) recalcó que el agua es fuente de vida y desarrollo, pero el aumento de la demanda y la escasez a la que ya se enfrentan de varias maneras 2.800 millones de personas, puede ocasionar graves problemas de subsistencia e incluso guerras, de ahí la necesidad de gestionarla, usarla y compartirla correctamente.
El director general de la FAO, Jacques Diouf, señaló en el marco de las celebraciones, que "afrontar la escasez de agua es el problema del siglo XXI".
Unos 2.800 millones de personas viven sujetas a algún tipo de falta de agua y para 2025, dos tercios de la población se verá afectada, de ellos 1.800 millones se enfrentarán a una "falta drástica".
Existe el potencial para dar a todos "un suministro adecuado y sostenible de agua de calidad, hoy y en el futuro", pero es una responsabilidad compartida aceptar el desafió y resolver en toda su dimensión la crisis mundial del agua hoy, advirtió.
Otro de los actores que se pronunció sobre el tema fue el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien manifestó que la falta de agua es "una amenaza para el desarrollo social y económico del mundo y para la sostenibilidad del medioambiente".
La principal dificultad del caso consiste en encontrar maneras más efectivas de conservar, utilizar y proteger los recursos hídricos a nivel global.
La agricultura representa el 70 por ciento del uso total del agua dulce en el mundo, de ahí que desempeñe un papel decisivo para la buena gestión de los recursos hídricos mundiales. Para lograr la seguridad alimentaria en todo el mundo, los agricultores tienen que encontrar formas de producir más comida con menos agua.
Aunque una persona consume diariamente de dos a cinco litros de agua, en realidad "come" más de 2.000 litros, que es la cantidad necesaria para producir los alimentos que consume, porque un kilo de carne de vaca alimentada con grano requiere entre 13.000 y 15.000 litros y un kilo de trigo requiere de 1.000 a 2.000 litros. (Agencias)
"América Latina es una de las regiones que tienen más agua dulce del mundo. Sin embargo, hay escasez de agua en extensas zonas del continente, como en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, México y Perú", indicó el organismo.
En esa línea recordó que una de cada tres personas sufre por la falta de agua, y señaló la necesidad de cooperar para garantizar su uso sostenible, eficiente y equitativo.
"Hasta en la Amazonia brasileña administrar recursos de agua escasos es una necesidad vital para muchas comunidades. Bien aprovechada, el agua puede ser fuente de energía eléctrica para comunidades rurales en zonas, como el altiplano boliviano, donde un porcentaje importante de la población no está conectada a la red nacional", aseveró.
A nivel global, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) recalcó que el agua es fuente de vida y desarrollo, pero el aumento de la demanda y la escasez a la que ya se enfrentan de varias maneras 2.800 millones de personas, puede ocasionar graves problemas de subsistencia e incluso guerras, de ahí la necesidad de gestionarla, usarla y compartirla correctamente.
El director general de la FAO, Jacques Diouf, señaló en el marco de las celebraciones, que "afrontar la escasez de agua es el problema del siglo XXI".
Unos 2.800 millones de personas viven sujetas a algún tipo de falta de agua y para 2025, dos tercios de la población se verá afectada, de ellos 1.800 millones se enfrentarán a una "falta drástica".
Existe el potencial para dar a todos "un suministro adecuado y sostenible de agua de calidad, hoy y en el futuro", pero es una responsabilidad compartida aceptar el desafió y resolver en toda su dimensión la crisis mundial del agua hoy, advirtió.
Otro de los actores que se pronunció sobre el tema fue el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien manifestó que la falta de agua es "una amenaza para el desarrollo social y económico del mundo y para la sostenibilidad del medioambiente".
La principal dificultad del caso consiste en encontrar maneras más efectivas de conservar, utilizar y proteger los recursos hídricos a nivel global.
La agricultura representa el 70 por ciento del uso total del agua dulce en el mundo, de ahí que desempeñe un papel decisivo para la buena gestión de los recursos hídricos mundiales. Para lograr la seguridad alimentaria en todo el mundo, los agricultores tienen que encontrar formas de producir más comida con menos agua.
Aunque una persona consume diariamente de dos a cinco litros de agua, en realidad "come" más de 2.000 litros, que es la cantidad necesaria para producir los alimentos que consume, porque un kilo de carne de vaca alimentada con grano requiere entre 13.000 y 15.000 litros y un kilo de trigo requiere de 1.000 a 2.000 litros. (Agencias)
Tomado de Radio Cooperativa de Chile - 22/03/2007


0 Comments:
Post a Comment